Digestión
Tus bacterias intestinales también comen
En tu intestino vive una comunidad de bacterias que participa en la digestión. Lo que comes cada día es parte de lo que la sostiene. En la práctica solemos ver que sumar variedad de plantas, poco a poco, es una forma simple de cuidarla.
Por Pamela Altamiranda, coach fisiológica · Revisado el

Abres el refrigerador y ves lo de siempre: las mismas dos verduras, la misma fruta, el arroz de todas las semanas. Entre compras rápidas y productos de paquete, el plato se vuelve el mismo sin que lo notes. No está mal, y no es algo que haya que resolver hoy. Pero vale la pena saber que lo que comes no te alimenta solo a ti.
Una casa con muchos habitantes
En tu intestino vive una comunidad de bacterias, que se conoce como microbiota. Desde la mirada fisiológica que trabajamos, es parte de tu digestión: transforma buena parte de lo que comes, sobre todo la fibra de las plantas.
Nos gusta imaginarla como una casa donde vive mucha gente. Cuando la despensa es variada, cada habitante encuentra algo. Esa comunidad no es igual en todas las personas, y no hay una forma única de cuidarla.
Variedad antes que cantidad
Lo que vemos a menudo es que sirve más sumar plantas distintas que comer mucho de una sola. Cuando el plato se repite, también se repite lo que llega a esa comunidad.
Un juego simple es contar cuántas plantas diferentes entran en tu semana. Cuentan las verduras, las frutas, las legumbres, los cereales integrales, las semillas, los frutos secos, las hierbas y las especias. No hay un número que alcanzar: la idea es notar si siempre comes lo mismo.
Comprar de estación ayuda sin esfuerzo, porque cada época trae otras plantas. Si puedes, elige verduras de ferias o de productores cercanos, y orgánicas cuando se puede.
Un detalle de cocina casera
Cocinar de más y guardar para el día siguiente es un gesto de siempre. En la escuela que seguimos se entiende que la papa, la batata o el arroz cocidos y enfriados alimentan distinto a tus bacterias. No es una obligación: si te resulta práctico, ya lo estás haciendo.
Sin apuro, que el cuerpo se acomoda
Si hoy comes pocas plantas, sumar mucha fibra de golpe puede traer gases o hinchazón. Muchas personas lo notan con las legumbres, la cebolla o el ajo. Por eso conviene agregar una cosa por vez y observar cómo te sientes. Las cocinas tradicionales ya lo cuidaban: remojar las legumbres, cocinarlas despacio y sumarles hierbas como el comino o el laurel.
Los fermentos caseros, como el chucrut o el kéfir de agua, forman parte de muchas cocinas tradicionales. Si te dan curiosidad, empieza con porciones pequeñas y cuida la higiene al prepararlos.
Qué puedes probar
- Suma una planta nueva por semana a algo que ya cocinas.
- Agrega hierbas frescas o semillas a un plato de todos los días.
- Cocina un poco más de papa o de arroz y guarda una parte para el día siguiente.
- Anota cómo te sientes cuando agregas algo nuevo.
Para seguir
Si notas gases o un vientre que se inflama con frecuencia, puede servirte leer sobre la hinchazón abdominal y hablarlo con tu profesional. El ritmo al comer también cuenta, y lo contamos en comer sin apuro. En el método, la variedad de plantas se suma poco a poco, con acompañamiento. El resto está en las notas de digestión.
¿Cuántas plantas distintas crees que comiste esta semana?
Preguntas frecuentes
¿Tengo que tomar probióticos para cuidar mis bacterias?
No damos indicaciones de suplementos. Aquí hablamos de hábitos: variedad de plantas, fibra sumada con calma y comidas caseras. Si te interesa un suplemento, consúltalo con tu profesional de salud.
¿Por qué me hincho cuando como más legumbres?
Es algo que muchas personas notan al principio. Suele ayudar sumarlas poco a poco, con buen remojo y buena cocción, para que el cuerpo se acostumbre. Si la hinchazón es frecuente o molesta, háblalo con tu profesional.
¿Los medicamentos afectan a mis bacterias intestinales?
Según el criterio con el que trabajamos, esa comunidad responde a muchas cosas de tu vida: lo que comes, el estrés, el descanso y también algunos medicamentos. Eso no es motivo para dejarlos ni para evitarlos cuando te los indican. Cualquier duda sobre tu medicación se conversa con quien te la indicó.