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Habitarte

Fase 1

Preparar el terreno

En esta fase observas antes de cambiar. Durante 3 días registras cómo duermes, cuándo comes y qué sientes después, y haces uno o dos ajustes simples. Es el punto de partida del proceso: conocer tu casa antes de mudarte.

Por Pamela Altamiranda, coach fisiológica · Revisado el

Un cuaderno abierto y un café sobre una mesa junto a una ventana con sol.

3 días

Sabes que algo no anda bien con tu energía o tu digestión, pero cuesta decir desde cuándo o después de qué. Esta primera fase del método de Habitarte empieza por ahí: no te pide hacer más, te pide mirar. Lo que veas en estos días guía todo lo que viene después.

Para qué sirve esta fase

El objetivo es tener un punto de partida propio. Quizás ya probaste planes que empezaban cambiando todo y no se sostuvieron. Aquí el primer paso es entender tu rutina tal como es hoy, sin juzgarla.

Entre la prisa, las pantallas y las comidas a deshoras, es fácil dejar de oír lo que el cuerpo avisa. Estos días sirven para volver a escucharlo.

Lo que sientes es información. Aprender a registrarlo sin alarmarte te da algo que ningún plan genérico puede darte: tus propios datos.

Tres días para empezar

Esta fase dura 3 días. Es un comienzo corto y concreto, que cabe en una semana cualquiera.

No es una prueba que se aprueba o se reprueba. Si un día no anotas nada, sigues al siguiente. Y si necesitas más tiempo para tomar el hábito de observar, se toma.

Lo que haces en estos días

Durante los 3 días llevas un registro simple. Un cuaderno o las notas del teléfono alcanzan. Anotas a qué hora comes, qué comes y cómo te sientes una o dos horas después.

También vale registrar cómo dormiste, en qué momento del día baja tu energía y cómo va el baño. No hace falta medir ni pesar nada: alcanza con tus palabras.

Con eso a la vista, eliges uno o dos ajustes simples. Por ejemplo, comer sin pantallas, masticar sin apuro, cenar con luz de día o tener agua a mano. También cambiar un producto de paquete por algo casero. Uno o dos, no más.

En esta fase no se deja de comer nada ni se reemplazan comidas por preparaciones especiales. Si tienes diabetes, estás embarazada, en lactancia o tomas medicación, cualquier ajuste se habla primero con tu profesional de salud.

Lo que suele aparecer

No hay una sensación que tengas que tener. En la práctica, muchas personas cuentan que se sorprenden al ver sus horarios escritos. Otras notan por primera vez en qué momento del día se cansan.

También hay quien no nota nada especial, y está bien. Observar es un hábito que se entrena, no una revelación.

Si en estos días aparece un malestar que te preocupa, no lo tomes como parte del proceso. Consúltalo con tu profesional de salud.

Cómo sigues

Pamela Altamiranda, coach fisiológica, lee contigo ese registro y busca lo que se repite. Con esa lectura te propone por dónde seguir, sin apurar el paso. [PENDIENTE: cómo y por qué canal se revisa el registro con Pamela]

Después llega Depurar fluidos, donde sumas agua, plantas, respiración y movimiento a tu día. Más adelante, en Reposo digestivo, lo que anotaste ahora ayuda a elegir qué pausas tienen sentido para ti.

¿En qué momento del día crees que tu cuerpo te habla más fuerte?

Preguntas frecuentes

¿Tengo que dejar de comer algo en estos días?

No. En esta fase no se quita ningún alimento ni se reemplazan comidas. Se observa lo que ya haces y se elige uno o dos ajustes pequeños, si tienen sentido para ti.

¿Qué pasa si no logro registrar todo?

No pasa nada. Unas pocas notas ya dicen mucho, y un día sin registro no invalida los demás. Lo importante es empezar a mirar, no completar una planilla.

¿Puedo hacer esta fase si tomo medicación?

Observar y registrar no cambia nada de tu tratamiento. Si quieres ajustar tus comidas o tus horarios, háblalo primero con tu profesional de salud. Sobre todo si tienes diabetes, estás embarazada o en lactancia.

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